viernes, enero 18, 2013

DINERO ELECTRÓNICO PERMITIRÁ TRANSFERIR FONDOS DESDE CELULARES EN EL PERÚ


Ayer se promulgó la Ley que pone en circulación el dinero electrónico en el Perú y regula sus características básicas, brindando así el marco legal para implantar un importante mecanismo de transacción que facilitará el acceso de un mayor número de personas al sistema financiero nacional. Este nuevo servicio promete contribuir al desarrollo de diversos sectores clave como la agricultura, las microfinanzas o el comercio. Los sectores de la sociedad peruana, urbanos y sobre todo rurales, deben prepararse para usar este servicio y aunarse al impulso económico de nuestra patria.
¿Qué es el dinero electrónico?
El dinero (del latín denarius o denario, moneda romana) es todo medio de intercambio común, de curso legal, generalmente aceptado por una sociedad, usado para el pago de bienes (mercancías), servicios, y de cualquier tipo de obligaciones (deudas).
Una nueva variante del dinero es el dinero electrónico, también conocido como e-money, dinero móvil, efectivo electrónico, moneda electrónica, dinero digital, efectivo digital o moneda digital, se refiere al dinero que se intercambia sólo de forma electrónica. Típicamente, esto requiere la utilización de una red de ordenadores, la internet y los sistemas digitalmente almacenados. Las transferencias electrónicas de fondos y los depósitos directos, son ejemplos de dinero electrónico. Es un término colectivo para la criptografía financiera y las tecnologías que lo permitan (…). Técnicamente, el dinero electrónico es una representación, o un sistema de débitos y créditos, destinado (pero no limitado a esto) al intercambio de valores en el marco de un sistema en línea o no (1).
El dinero electrónico en el Perú
Esta nueva herramienta financiera ayudará a los agentes económicos del Perú a brindar seguridad, por cuanto ya no se necesitará que los usuarios vayan a los bancos y puedan hacer sus transacciones financieras. Así, la referida ley busca favorecer especialmente a los pobladores de las zonas rurales que no tienen acceso al sistema financiero pero que necesitan realizar algún tipo transacción comercial (compra-venta) o financiera (depósitos), previa recarga de su celular (2).
La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), saludó la aprobación de esta iniciativa legal afirmando que impulsará un mayor crecimiento en la zonas donde no hay banca.
Además, la SBS precisó, antes de la dación de la ley, que las empresas emisoras de dinero electrónico tienen como objeto principal la emisión de éste, pero no podrán conceder créditos con cargo a los fondos recibidos, estando facultadas solo a realizar operaciones relacionadas a su objeto principal.
La ley establece, asimismo, que las operaciones de dinero electrónico estarán exoneradas del Impuesto General a las Ventas (IGV) por un lapso de tres años, a fin de promover su desarrollo en el mercado financiero nacional.
Mecanismo de apoyo a la inclusión social
A lo afirmado por el Presidente Ollanta en la promulgación de la Ley, este instrumento financiero se ha implementado considerando que el 65% de los distritos del Perú no tiene la cobertura de servicios bancarios, a diferencia de la cobertura de telefonía que alcanza el 95% de los distritos del país y que se cuenta con 32 millones de líneas telefónicas móviles y adelantó que esta nueva herramienta impulsará la formalización.
Por su parte, la ministra de Desarrollo e Inclusión Social Carolina Trivelli, anunció que en el marco de esta ley, se pondrán en práctica nuevos esquemas de pago de los programas Juntos y Pensión 65, que permitirá cobrar y disponer de su dinero por intermedio de sus celulares.
¿Cómo funcionará el dinero electrónico?
Para que alguien pueda hacer uso del dinero electrónico tendrá que acercarse a un agente autorizado con su celular e informarle el monto que desea depositar. El agente, por su parte, también empleará su celular para realizar la transacción, una vez que esta se concrete, ambos recibirán un mensaje de texto con la confirmación de la operación y el nuevo saldo. De manera que todos los peruanos podrán realizar pagos de servicios, recargas para pagar cuentas mediante la misma modalidad,  incluso podrán hacer retiros de dinero en efectivo. Cada transacción tendrá un número de PIN de seguridad a fin de evitar los riesgos (3).

¿Quiénes ofrecerán este servicio?
La emisión de dinero electrónico podrá ser brindado por las empresas de operaciones múltiples ya existentes (bancos, financieras, cajas municipales de ahorro y crédito, cajas municipales de crédito popular, cajas rurales de ahorro y crédito y entidades de desarrollo a la pequeña y micro empresa), así como las Empresas Emisoras de Dinero Electrónico (EEDE), también supervisadas por la SBS que, además, destacó la importancia de la promulgación de esta ley para el Perú, que tiene como objetivo promover el uso de dispositivos electrónicos como canales de acceso a servicios financieros para aquellos sectores alejados geográficamente de las ciudades importantes.
Desde ya los principales bancos del país, están preparando estrategias para aprovechar la nueva oportunidad de negocios que ofrece este nuevo mecanismo financiero. El Banco de Crédito viene trabajando un sistema en alianza con Movistar; por su parte Scotiabank ha iniciado un proyecto para que las bodegas puedan realizar pagos a sus proveedores a través de sus celulares, utilizando el dinero electrónico; y  ElBBVA Continental también alista el lanzamiento de su monedero electrónico.
Definitivamente, queda apoyar las soluciones novedosas que promuevan la inclusión financiera y el desarrollo económico en el Perú, especialmente aquellas dirigidas al sector rural donde todavía existen grandes bolsones de pobreza y atraso y donde, indiscutiblemente, hay mucho que hacer.
Referencias:


jueves, diciembre 27, 2012

¿VA ESTADOS UNIDOS HACIA EL "ABISMO FISCAL"?


El “abismo fiscal” es una especie de bomba de tiempo que si no se desactiva en estos días (antes del 1 de enero de 2013) podría ocasionar un fuerte retroceso de la primera potencia económica mundial e incluso si se prolonga durante algunos meses, podría desencadenar una recesión económica a escala mundial. El parlamento norteamericano tiene la palabra.

De las elecciones en EE.UU al “abismo fiscal”


Las elecciones de noviembre definieron solo la mitad de la incógnita sobre el rumbo de la primera economía mundial. Esas elecciones constituyen un evento político con trascendental proyección mundial. No es lo mismo imaginar el 2013 a Barack Obama en la Casa Blanca que a Mitt Romney. El primero representa una alternativa más cercana al neokeynesianismo, con énfasis en la inversión fiscal y la redistribución de ingresos, mientras que Romney hubiera inclinado la balanza hacia la austeridad fiscal y el recorte impositivo a los ricos, tal como lo propugnan los neoliberales (1).

Sin embargo, no se terminaba de celebrar la victoria de Obama cuando la atención giró al llamado “abismo fiscal”, una especie de bomba de tiempo para los Estados Unidos, a estallar desde el primer día del año nuevo.

¿Qué es el “abismo fiscal”?


Es una subida generalizada de impuestos que iría acompañada de fuertes recortes del gasto público autorizados en la era Bush en áreas tan fundamentales como Defensa y ayudas al empleo. Estas medidas de política económica entrarían automáticamente en vigor si no se llega a un acuerdo entre Demócratas y Republicanos antes del 1 de enero de 2013.

Si el desacuerdo se prolonga en la primera quincena de enero se teme alguna turbulencia en los mercados bursátiles. Si el desacuerdo persiste durante meses, el impacto sería mucho más grave y se teme inclusive una recesión a escala mundial.

Se calcula que el “abismo fiscal” tendría un impacto de 550 mil millones de dólares que dejarían de circular en la economía norteamericana, equivalente a 3,5 % del PBI anual de Estados Unidos (2).

Impacto del “abismo fiscal” en la economía mundial

Todo lo que ocurre en la economía de Estados Unidos tiene una repercusión automática sobre la economía mundial. El temido “abismo fiscal” hace presagiar el fin de la débil recuperación económica experimentada por ese país después de la crisis  económica del 2007-2008 que, además, podría tener consecuencias negativas sobre el resto del mundo. En las primeras semanas de enero de 2013 puede que el impacto sea más limitado, pero a medida que se prolongue la crisis, tanto mayor será la amenaza sobre el crecimiento de todos los países del mundo. Si el desacuerdo se alarga durante meses, Estados Unidos podría entrar en recesión y, consecuentemente, arrastraría en su caída a China, principal socio comercial de dicha potencia y segunda potencia económica mundial, e intensificaría las tendencias recesivas de Japón, la segunda economía del mundo, de la eurozona y también golpearía duramente a América Latina vía la reducción de los precios del petróleo y los minerales ante una caída de la demanda agregada de los países desarrollados.

Urge lograr compromiso entre Demócratas y Republicanos

El Congreso de EE.UU. tiene el reto de acordar en estos días un presupuesto para 2013 que evite o minimice el mentado “abismo fiscal”. El comité bipartidista que se formó en agosto pasado tiene como fin alcanzar un compromiso entre los Demócratas y Republicanos.
Sin embargo, en las recientes fiestas quedó en claro que el presunto espíritu navideño de la reconciliación todavía no había llegado al Congreso. Más aun, el Partido Republicano desautorizó abiertamente una oferta de su propio líder en las negociaciones, y el mundo entero temió lo peor. Ante ello, el propio presidente de los EE. UU Barack Obama decidió interrumpir sus vacaciones en Hawai para regresar a Washington en esta semana a fin de intentar un acuerdo y evitar un "infeliz comienzo de 2013”.
Ahora que faltan menos de 100 horas para terminar el año viejo, las bolsas de valores se han desplomado por cuarta vez consecutiva y sólo se espera un “milagro” que permita entrar la luz y terminar con la incertidumbre que aqueja a los agentes económicos y toda la población norteamericana ante el desacuerdo entre políticos de las dos vertientes.
Pero aún se logra evitar el “abismo fiscal”, hay suficientes temores como la posible cesación de pagos y la inestabilidad político-social de países de la eurozona y una debacle de instituciones financieras como para dormir tranquilo y mantener la marcha de la economía global cuya situación sigue siendo álgida e imprevisible el final de la crisis.

Referencias:

miércoles, diciembre 19, 2012

LIBERAL SHINZO ABE GANA ELECCIONES EN JAPÓN, SUMIDO EN LA MALDICIÓN ECONÓMICA



Shinzo Abe, del Partido Liberal, ha sido electo primer ministro de Japón. Ganó en las elecciones parlamentarias del domingo último y asume el gobierno de un país que, desde 1990 cuando reventó la burbuja inmobiliaria, está sumida en una profunda crisis económica y parece haber caído en la trampa de la maldición económica. Es un país donde los gobiernos cambian con frecuencia y ayer celebraron una nueva elección que lo vuelve a instalar en el poder. ¿Podrá el nuevo gobierno dominar la crisis?


Del milagro japonés a la maldición económica

El milagro japonés convirtió a una nación arrasada por la segunda guerra mundial en rival de Estados Unidos, la mayor potencia del mundo. Fue por largos años envidiada por su espectacular renacimiento y su exitoso modelo laboral-empresarial.

Sin embargo, la maldición económica llegó con el estallido de una burbuja inmobiliaria-financiera en 1990. Desde entonces, Japón ha vivido un largo estancamiento económico con un espiral deflacionario (caída persistente de precios que termina en bancarrotas o "economías zombis") y seis recesiones sucesivas, la última declarada poco antes de las elecciones de este domingo para la elección del Primer Ministro, y fue el tema dominante de la campaña electoral (1).

Shinzo Abe ganó por amplia mayoría el pasado domingo 16 de diciembre de 2012 las elecciones legislativas en Japón, que así vuelve a girar a la derecha con la mayoría conseguida por el PLD, con 294 de los 480 escaños de la Cámara Baja del Parlamento, mientras que el Partido Democrático del saliente premier Yoshihiko Noda redujo a 57 sus asientos frente a los 308 que obtuvo en el 2009 (2).

Sucesivos gobiernos intentaron salir sin éxito de la maldición económica apelando a medidas distintas. Desde las inversiones en infraestructura hasta las reformas estructurales; desde el rescate masivo de los bancos hasta la baja de las tasas de interés para estimular al consumo. Empero, no ha habido receta que logre terminar con el estancamiento.

Hace poco Richard Koo, economista de Nomura y experto en la Economía Japonesa, estuvo en el Perú atendiendo una invitación del Consorcio de Investigación Económica y Social, CIES y sostuvo que hay nuevos caminos en la comprensión de la naturaleza única de las recesiones de balance que padece Japón, caracterizadas por el agresivo pago de la deuda del sector privado. Aseveró que la política monetaria tiene poco efecto en este tipo de recesión y, en su lugar, lo que se requiere es un estímulo fiscal agresivo que contrarreste la reducción de la deuda del sector privado asumiendo la deuda pública. En la crisis de Japón, dijo, han sido los períodos de ajuste fiscal prematuro lo que se han traducido en una mayor pérdida económica.

Por su parte, David Rea, también especialista en economía japonesa de la consultora británica Capital Economics, ha dicho recientemente que "En un contexto mundial complicado y con 20 años en las espaldas, el gobierno va a necesitar una política monetaria relajada, con baja tasas de interés y un política fiscal más activa. El nuevo gobierno va a tener que cruzar los dedos, además, para que la suerte los acompañe y puedan romper con el estancamiento”.

Japón camina de tumbo en tumbo

Japón es la tercera economía mundial, líder global en productos electrónicos, tercera a nivel de la industria automotriz, número 12 en términos de desarrollo humano y, a pesar de la crisis de 1990, sus exportaciones se triplicaron desde ese año hasta 2006.

En otras palabras, conviene poner la maldición japonesa en perspectiva: muchas naciones anhelarían caer bajo un encantamiento tan benigno; pero no cabe duda de que el estallido financiero de 2007-2008 y la consiguiente recesión global -prolongada hoy con la crisis de la deuda soberana- han complicado la salida del laberinto que creó la burbuja inmobiliaria-financiera de 1990.

El sector exportador japonés se vio duramente golpeado por los problemas de la eurozona. La poderosa industria automotriz sufrió el impacto de la disputa territorial con China, principal socio comercial de Japón.

A esto se sumaron catástrofes impredecibles como el tsunami de 2011. La economía se contrajo un 0,03% entre abril y junio, y un 0,9% entre julio y septiembre de este año. A fines de noviembre, el gobierno saliente anunció un estímulo fiscal superior a US$10.000 millones. “La inversión fiscal ha terminado generando una relación de dependencia con el resto de la actividad económica. La economía da señales de recuperación hasta que se agota el impacto del estímulo fiscal y vuelve a la recesión", sostiene David Rea.

El problema es que este tipo de inyección estatal forma parte del restringido menú de medidas ensayadas en las dos últimas décadas: cada anuncio parece una versión del anterior. "La inversión fiscal ha terminado generando una relación de dependencia con el resto de la actividad económica. La economía da señales de recuperación hasta que se agota el impacto del estímulo fiscal y vuelve a la recesión. A esto se suma que estos programas fiscales han generado un terrible endeudamiento económico. Japón está destinando cada vez más parte de sus ingresos a pagar los intereses de esta deuda", dice Rea. Obsérvese los ilustrativos gráficos de Richard Koo (3).


En efecto, en 2011 la deuda pública japonesa excedía el 200% de su Producto Interno Bruto (PIB), solo superada a nivel mundial por la de Zimbabue.

Los fantasmas de la economía mundial

La raíz de la crisis japonesa -una burbuja inmobiliaria-financiera-, el pavoroso endeudamiento y las infructuosas medidas adoptadas en los últimos 20 años han creado un fantasma que obsesiona tanto a China como a muchas economías desarrolladas. El punto de partida es similar. Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y China fueron víctimas en los últimos años de una burbuja inmobiliaria financiera.

En el caso de China, el fantasma se acentúa por las predicciones que se hacían en la década de los años 80 de que Japón superaría muy pronto a Estados Unidos. Hoy, uno de los deportes favoritos de los futurólogos es precisar en qué fecha China se convertirá en la primera economía mundial: 2020 y 2030 son las favoritas.

El Partido Comunista recuerda que China es una nación en desarrollo y saca todas las enseñanzas que puede del desliz japonés para no caer en la misma trampa.
En el caso de Estados Unidos y la UE el temor es que muchos paquetes de estímulo después de la crisis de 2008, con tasas de interés por el suelo y con políticas de masiva emisión de dinero electrónico de sus bancos centrales, las economías no terminan de salir del pantano.

¿Es el Japón de 1990-2012 el espejo de lo que va a ocurrir en esta década con los países de la eurozona, Reino Unido o Estados Unidos?

Desde el premio Nobel Paul Krugman hasta el ministro de Empresas británico, Vince Cable, son muchos los políticos y economistas que han alertado sobre este peligro. Según David Rea, el paralelo es aceptable pero hay diferencias entre ambos casos. "El nivel de la deuda pública o la necesidad de los consumidores y las compañías de desendeudarse son los elementos en común que autorizan a trazar un paralelo. Pero al mismo tiempo, en la Unión Europea o Estados Unidos se reaccionó rápidamente a la crisis. En Japón tardaron casi diez años en formular una política para los préstamos incobrables que tenían los bancos", explicó.

Japón está todavía pagando el precio de ese error. El primer ministro electo, Shinzo Abe, es el último político de una larga lista que tendrá que lidiar con ese legado; pero esta diferencia no quiere decir que la UE o Estados Unidos hayan escapado de la maldición japonesa. Otros rasgos estructurales pueden producir el mismo "encantamiento".

En la Unión Europea, la eurozona tiene el chaleco de fuerza de la moneda única: Japón podía devaluar, los países que componen el euro no pueden hacerlo. En Estados Unidos el llamado abismo fiscal -un masivo ajuste que entrará automáticamente en vigencia si no hay acuerdo en el Congreso este 31 de diciembre- podría convertirse en el equivalente del letargo gubernamental japonés de principios de los años noventa.

Referencias:
(1)   Extraído textualmente de Marcelo Justo. BBC Mundo

LA DESNUTRICIÓN EN AMÉRICA LATINA

NOAM CHOMSKY Y LA TORMENTA PERFECTA DE ESTOS TIEMPOS (Conferencia en Uruguay)

VÍDEO: LIBERALISMO y DESIGUALDAD según HAYEK

Presentación: Reactivación económica de Áncash en tiempos de pandemia

Vídeo: El futuro de la educación - Yuval Noah Harari & Russell Brand - Penguin Talks

VÍDEO: HOMO DEUS - Yuval Noah Harari (Español)

Vídeo: Principios para enfrentarse al Nuevo Orden Mundial, por Ray Dalio

VÍDEO: Thomas Piketty: "Un impuesto a los ricos del 6% no es suficiente ¿qué tal un 90%?"

ENTREVISTA A PAUL KRUGMAN: La gente no confía en EE.UU. porque no es fiel a sus ideales - Pandemia