miércoles, marzo 13, 2019

PERÚ: DE LA DISMINUCIÓN DE LA POBREZA 2007-2016 AL RECRUDECIMIENTO EN 2017


En el año 2017, el 21,7% del total de la población peruana, vale decir en cifras absolutas casi 7 millones de personas, se encontraban en situación de pobreza. Al comparar estos resultados con los de 2016, se encuentra que la pobreza aumentó en 1,0 %, mejor dicho en 375 mil nuevos pobres. La pobreza reinició su crecimiento en 2017 luego de descender durante el decenio 2007-2016 y, tal como va la economía, política y la moral actual del país, parece que seguirá creciendo en 2018. Se trata de un hecho que llama la atención y es de por sí preocupante. Merece conocerlo de cerca e intentar la búsqueda de explicaciones objetivas y el planteamiento de estrategias y políticas a fin de cambiar la realidad social y superar este crucial problema cuanto antes y duraderamente.



Medición de la pobreza en el Perú (1)

En el Perú, la pobreza se mide bajo el enfoque monetario y se utiliza el gasto como indicador del bienestar de las personas.

Para medir la pobreza, según el enfoque monetario, es necesario contar con datos sobre el valor de la canasta mínima alimentaria y no alimentaria, valor conocido como Línea de Pobreza y cuyo costo al año 2017 ascendió a S/ 338 por persona y, por hogar promedio de cuatro miembros, a S/ 1,352.

Una persona cuyo gasto per cápita es menor a la Línea de Pobreza es considerada pobre; y, por su parte, un pobre extremo es aquella persona que no cubre siquiera el valor de la canasta alimentaria que asciende para el año 2017 a S/ 183 per cápita o S/ 732 por hogar.

Evolución de la pobreza reciente

En el año 2017, la pobreza monetaria afectó al 21,7% de la población del país, según el informe de Resultados de la Pobreza Monetaria en el Perú 2017 informado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática, INEI que, además informó que en el decenio 2007-2017 la pobreza disminuyó en 5 millones 180 mil personas y, específicamente en el quinquenio 2013-2017 lo hizo en 872 mil personas. De modo que la pobreza monetaria se redujo en 20,7 % en la última década y 4,1 % en los últimos cinco años.

Sin embargo, el INEI también acotó que, según la Encuesta Nacional de Hogares, ENAHO,  en el año 2017 la pobreza se incrementó en 375 mil personas, es decir, 1,0 % más que el año 2016 y afectó en total a 6 millones 906 mil personas de nuestra patria.

Cambios en el gasto real

En el año 2017, el gasto real promedio per cápita mensual fue de S/ 732 y en comparación con el nivel de gasto del año 2016, disminuyó en 0,2%. En tanto, en los últimos cinco años aumentó en 4,9%, al pasar de S/ 698 a S/ 732 en el año 2017.

Asimismo, el gasto real per cápita mensual disminuyó en la mayoría de estratos de la población, excepto en el quinto quintil (20% más rico de la población), donde se incrementó en 0,8 %.

Cambios en el ingreso real

En el año 2017, el ingreso real promedio mensual por persona se situó en S/ 962 y respecto al año 2016 disminuyó en 1,5%. En los últimos cinco años, el ingreso real promedio per cápita aumentó en 3,8%.

De igual modo, el ingreso real per cápita mensual disminuyó del segundo al quinto quintil. Por otro lado, el primer quintil (20% más pobre) se mantuvo en el mismo nivel del año 2016.

La pobreza es más rural que urbana, pero ésta crece más rápidamente

Es de destacar que, por área de residencia de las personas, la pobreza afectó al 44,4% de su población rural, frente al 15,1 % encontrado para el área urbana, o sea que por cada 3 campesinos pobres existe un poblador urbano pobre. Definitivamente, la pobreza está embalsada en el área rural ¿No es acaso esta situación una consecuencia del prolongado abandono de la pequeña agricultura –fuente de vida principal de este enorme sector poblacional- por haber elegido políticamente, en su lugar, a la minería como el principal motor del desarrollo? ¿y que hay de la tambien postergada economía campesina?

De otro lado, en comparación a lo registrado en el año 2016, la pobreza aumentó en 1,2 % en el área urbana, mientras que en el área rural, 0,6 %, lo que quiere decir que la velocidad de crecimiento de la pobreza ha sido mayor en las ciudades que en el campo. ¿Reflejan estos datos, acaso, la extendida informalidad urbana y la situación marginal de las numerosas MYPES del país? ¿y qué hay del estancamiento de los gastos sociales en la lucha contra la pobreza y la presencia negativa de la mega corrupción?



En el Perú hay muchos pobres y muy pocos ricos billonarios

Frente a los casi siete millones de pobres del país, los billonarios más ricos de nuestra patria (con más de mil millones de dólares de riqueza acumulada por cada uno) son apenas seis y con nombre propio, según Oxfam -que señala como fuente informativa a Forbes- Ellos son, ordenados de mayor a menor riqueza: Carlos Rodríguez Pastor, Vito Rodríguez, Ana María Brescia Cafferata, Eduardo Belmont Anderson, Eduardo Hochschildt y Jorge Rodríguez Rodríguez (2). Estas personas figuran también en la lista de los más ricos del mundo identificados por Forbes.

Evidentemente, la brecha de la desigualdad entre los pocos ricos y los muchos pobres es enorme y está creciendo desmesuradamente, situación que explica, de por sí, injusticia social y los males asociados a éste como la violencia social, los homicidios, tráfico de drogas, prostitución, etc. Y no es que la riqueza sea mala, pues todos debemos aspirar a ser más ricos para aumentar nuestro bienestar, sino que lo malo está en que se halla  desigualmente distribuida entre los peruanos. Este mal también se repite en toda América Latina, pues no en vano es catalogado como el continente de mayor inequidad en el mundo.

El PBI del Perú creció en promedio por encima de 6% al año durante largos años; sin embargo el salario real de los trabajadores no subió en el mismo ritmo sino apenas en 2%. Esta situación determinó que los ingresos de los trabajadores, como proporción del PBI, descendieron casi 10% al cabo de dos décadas, mientras los excedentes de explotación (o sea las ganancias empresariales), aumentaron en 12% en esas mismas dos décadas. Observe la información de la figura 3.



¿Qué hacer contra la pobreza y la desigualdad?


Luchar contra la pobreza y la desigualdad no es nada fácil. Implica grandes reformas, determinaciones estratégicas, políticas y enormes sacrificios sociales. El propósito esencial de todo ello apunta a mejorar el bienestar no sólo de la inmensidad de pobres, sino también de la clase media hoy marginada siguiendo las pautas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible definidas por las Naciones Unidas; un cambio que el mercado no puede acometer por sí solo, sino con el accionar estratégico y político del Estado. Para eso, obviamente, se requiere de mayores recursos públicos.

Tener sistemas tributarios inadecuados e injustos, así como la presencia de la evasión y elusión de impuestos, cuestan al Perú, miles de millones de dólares en ingresos tributarios impagados, unas cantidades que podrían y deberían invertirse en luchar contra la pobreza y la desigualdad. Se requiere, por tanto, de una reforma tributaria y también de una reasignación progresiva del gasto público desde los bienes y servicios no sociales a los bienes y servicios sociales, en la ruta de formar y consolidar rápidamente un stock de capital social y humano que activaría el dinamismo de una economía social de mercado orientado a las grandes masas de población pobre y de mediano ingreso (3).


El incremento de los ingresos tributarios es clave para la inversión pública en la reducción de algunas de las brechas históricas del país, como el acceso marcadamente segregado a bienes públicos de calidad en el ámbito de la salud, educación, el transporte y la infraestructura social y productiva. En tal sentido, urge que el Estado Peruano defina de una vez por todas las reformas sociales necesarias y las políticas integrales de desarrollo y, particularmente de lucha contra la pobreza y la desigualdad social, implementando, entre otra medidas, las siguientes:

·  La aplicación de mayores impuestos a las ganancias de las grandes empresas extranjeras y nacionales y a las grandes riquezas acumuladas por los contados dueños del Perú, viejos y nuevos.

·    La cobranza de las grandes deudas de las corporaciones privadas al Estado y corte de los subsidios y transferencias a las mismas y la eliminación o drástica rebaja de la evasión y elusión tributaria.

·   La recuperación de los enormes fondos públicos robados por los altos funcionarios del Estado y los agentes del sector privado, nacionales y extranjeros bajo los esquemas de la mega corrupción y la erradicación de este mal social.

·  La disminución drástica de los sueldos dorados y estipendios de los altos funcionarios del Estado hasta niveles razonables y justos.

Esas mayores recursos logrados con los cambios tributarios y no tributarios, bien pueden ser invertidas decididamente en lo siguiente:

·    Aumentar y mejorar la calidad de las inversiones en la salud de la población pobre y de la clase media, priorizando a los niños y mujeres en gestación y lactación y en situación de anemia.

·    Aumentar y mejorar la calidad de la educación en todos los niveles y modalidades de la gente pobre y de clase media, principalmente de los niños y jóvenes, a fin de elevar la productividad laboral en el futuro.

· Impulsar el desarrollo de la ciencia, tecnología e innovación dirigida a potenciar las actividades productivas estratégicas, la capitalización social y humana, incluyendo la formación y fortalecimiento del espíritu emprendedor de la gente del pueblo e ingresar con pie derecho a la era del conocimiento y la información.

· Diversificar estratégicamente las actividades económicas del país, priorizando la modernización de la pequeña agricultura y la economía campesina ligándola al mercado a través de corredores viales y la organización de conglomerados económicos orientados a los mercados interior y exterior; asimismo impulsar la industria de bienes de consumo, intermedio y de bienes de capital, del turismo nacional y extranjero a mayor escala, así como de otras actividades de servicio competitivo y, a partir de ello, generar para los desocupados y subocupados, de hoy principalmente jóvenes sin oportunidades, nuevos empleos productivos y de ingresos dignos que se eleven al compás del aumento de la productividad laboral.


Perú requiere dar ese viraje estratégico en su desenvolvimiento y salir del marasmo que le impone la primarización económica derivada del consenso de Washington de los 90s. Esta es la hora  del cambio y la lucha por el bienestar y la equidad. 

Basta ya de aceptar fácilmente propuestas mentirosas como los llamados "sobrecostos laborales", el recorte de los derechos laborales ganados históricamente y con sacrificio, los despidos intempestivos y abusivos de los trabajadores, tal como proponen y abanderan los grandes empresarios que sólo buscan ganar más y más a costa de sus humildes servidores, hoy desprotegidos por sus gremios y por el propio Estado. 

Debe considerarse que los salarios y sueldos reales de los trabajadores en el Perú no sólo son bajos, sino que crecen insuficientemente desde hace tiempo en comparación de las ganancias de las enormes corporaciones. Otra muestra de ello es la evidente brecha entre los ingresos urbanos y rurales, sino también el estancamiento de los ingresos de los trabajadores agrícolas desde el año 2011, tal como se ilustra en la  figura 3, lo cual evidencia la pobreza existente en el país.


En consecuencia, por justicia y equidad social, es preciso emprender esas y otras reformas sociales profundas, dirigidas a favorecer a todos los peruanos de hoy y del futuro, empezando por los más pobres y la siempre olvidada clase media.

El Perú es de todos y no de unos pocos ricos.

Referencias


(1)   https://www.inei.gob.pe/media/cifras_de_pobreza/informe_tecnico_pobreza_monetaria_2007-2017.pdf
(2)https://rpp.pe/economia/economia/forbes-2019-estos-son-los-seis-empresarios-mas-ricos-del-peru-ricos-peruanos-noticia-1184301
(3)https://www.cepal.org/es/publicaciones/3828-pobreza-distribucion-ingreso-america-latina-complementariedades-politica

lunes, febrero 25, 2019

GESTIÓN DE RIESGOS DE PROYECTOS DE INVERSIÓN


Todos los proyectos de inversión están sometidos implícitamente a cierto tipo de riesgo, lo cual es una sombra tanto para los grandes como los pequeños emprendimientos. Al pretender el control de las situaciones adversas se puede decidir qué escenarios aceptar y cuáles rechazar. No se debe permitir que los riesgos determinen la suerte de nuestros proyectos, con tal fin, hay que adelantarse a través de una planificación rigurosa y un control sistemático de los factores de riesgo.





Al terminar el siglo XX e iniciar el presente, se han llevado a cabo en el Perú y más allá, proyectos de inversión que incumplieron largamente los cálculos estimados de sus partes, pues terminaron costando el doble o triple de la inversión estimada; necesitaron plazos mayores a los calculados inicialmente, o no cumplieron con los objetivos y fines esperados. Como efecto sobrevinieron los fracasos de los proyectos y las desconfianzas en los formuladores y evaluadores de proyectos por parte de los emprendedores o inversionistas, los gobiernos, prestamistas, proveedores, etc., agentes estos que, consecuentemente, se han tornado reacios a aceptar riesgos o participar en los diversos tipos de emprendimientos, todo lo cual ha contribuido en la desaceleración económica.

Significado del término riesgo

El término riesgo, según la RAE, viene de 'risco', por el peligro que supone, y significa contingencias o proximidad de un daño que pueden ser objeto de un contrato de seguro.

El riesgo del proyecto es aquella contingencia o peligro que sufre un proyecto de inversión de incumplir sus propósitos finales, los productos que postula, o los procesos que tiene previstos, o actividades y/o el uso de los recursos económicos durante su ciclo de vida.

¿Es posible eliminar todos los riesgos de un proyecto?
En la práctica, no. Es imposible eliminar todos los riesgos a los que un proyecto se halla expuesto. Lo más que se puede hacer es mitigarlos aplicando técnicas eficientes de administración de riesgos, transfiriéndolos a las aseguradoras, o transfiriéndolos mediante la tercerización de los servicios. 
A pesar de aquello, por más que el riesgo se reduzca o se transfiera, siempre seguirán existiendo peligros residuales inevitables. Por ejemplo, si hemos tercerizado una obra a un contratista, puede ocurrir que este caiga en quiebra y no termine la obra para la cual había sido contratado.

La clave: minimización de riesgos
La clave del éxito en los proyectos no consiste en ignorar los riesgos o estar plenamente pendientes de ellos, sino en gestionarlos adecuadamente y de manera efectiva. 
Una de las mayores ventajas del análisis integral del riesgo es que permite descubrir oportunidades de proyectos que de otra forma no se llevarían a cabo por ser considerados, a priori, demasiado riesgosos. 
Además, una eficiente administración del riesgo permitirá minimizar los peligros adversos dentro de los límites prácticos y económicos permitidos. Por ejemplo, si en el análisis de riesgo se detecta que un posible corte de luz puede disminuir significativamente las ventas de una empresa, puede justificarse la compra de un equipo electrógeno para utilizar en caso de emergencia.

Necesidad de la gestión de riesgos
La gestión de riesgos consiste en la adopción e implantación de políticas, estrategias y prácticas para reducir el impacto de los riesgos o minimizar sus efectos. Implica intervenciones sobre las causas que generan las vulnerabilidades y peligros que penden sobre el proyecto.
La gestión o administración del riesgo es necesaria para lograr los resultados explícitos que figuran en el plan del proyecto. Existen hechos que suelen ocurrir a lo largo del ciclo de vida de un proyecto de inversión que pueden afectar los resultados, como los cambios en el contexto externo (legal, económico, financiero y político) o los cambios en el contexto interno (pobres prácticas de administración de proyectos). Por ende, es muy importante administrar los riesgos para minimizar los efectos de estas contingencias desfavorables. 
En la práctica, gran parte de los riesgos del proyecto están relacionados con los cambios de agenda y desvíos presupuestarios o del financiamiento que ocurren una vez que se está ejecutando el mismo. El administrador del proyecto puede reformular rápidamente el plan en función de las desviaciones de la agenda y de los costos. Sin embargo, muchas veces se olvida de que estos cambios de planes también pueden dar a lugar nuevos tipos de riesgos. Para evitar o menguar los posibles efectos negativos del cambio de planes es necesario actuar usando una metodología sistemática de administración del riesgo, a fin de no desviarse del logro de los resultados del proyecto.

No todos los proyectos requieren de un enfoque formal de gestión o administración de riesgo, pero esto debe convertirse en un proceso sistemático aplicada de una manera rigurosa para maximizar los beneficios del proyecto.

En consecuencia, la gestión o administración de riesgo es un proceso sistemático de identificar, analizar, responder, monitorear y controlar los riesgos del proyecto buscando maximizar la probabilidad de ocurrencia de los escenarios positivos y minimizar la probabilidad de ocurrencia de los sucesos o escenarios negativos o adversos al proyecto.

Referencias
https://dle.rae.es/?id=WT8tAMI
https://www.mef.gob.pe/contenidos/inv_publica/docs/estudios_documentos/documentos/1_TM-GdR_DGPM.pdf

https://www.esan.edu.pe/conexion/actualidad/2015/12/11/gestion-riesgos-proyecto/
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VIDEO : 6 ANALISIS DEL RIESGO EN LA GESTION DE PROYECTOS


lunes, febrero 18, 2019

EL SECRETO MENSAJE DE LOS NÚMEROS




Referencia
Meadows, Dennis. Los límites del crecimiento.
Huerta, Enrique. En https://econoblognet.blogspot.com/2011/08/que-significa-google-como-se-origino.html

lunes, febrero 04, 2019

A 100 AÑOS DE LA CONQUISTA DE LAS 8 HORAS DE JORNADA EN PERÚ

Se cumplen 100 años de cuando los trabajadores del Perú, iluminados por los Mártires de Chicago, emprendieron la lucha por implantar la jornada de las 8 horas de trabajo en sus centros de labor, hasta que lo conquistaron y heredaron al país entero. Se trata de un episodio histórico y laboral relevante para el pueblo peruano; una bandera de la justicia social que los trabajadores debemos enarbolar por siempre.




Jornada de las 8 horas: una reivindicación básica del trabajador mundial

Una de las reivindicaciones esenciales de los trabajadores del mundo era la jornada de 8 horas, lo cual significaba hacer valer la máxima de 8 horas para el trabajo, 8 horas para el sueño y 8 horas para la casa, todo un ideal humano. En este contexto se suscitaron varios movimientos en el mundo. En 1829, por ejemplo, se formó un movimiento para solicitar la jornada de 8 horas a la legislatura de Nueva York, por cuanto hasta entonces existía una ley que prohibía trabajar más de 18 horas, salvo casos de necesidad, con lo cual la jornada laboral se extendía todavía más.

La mayoría de los obreros norteamericanos estaban afiliados a la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, pero tenía más preponderancia la American Federation of Labor, Federación Estadounidense del Trabajo -en español-, de origen anarquista. Esta entidad, en su cuarto congreso, realizado el 17 de octubre de 1884, había resuelto que desde el 1 de mayo de 1886 la duración legal de la jornada de trabajo debería ser de 8 horas. En caso de no obtener respuesta a este reclamo, se iría a una huelga. Para el efecto recomendaba a todas las uniones sindicales a tratar de hacer promulgar leyes con ese contenido en todas sus jurisdicciones.

La indicada resolución despertó el interés de todas las organizaciones laborales, esperanzados en que la jornada de 8 horas posibilitaría obtener mayor cantidad de puestos de trabajo en circunstancias que cundía la desocupación. Esos dos años se acentuaron el sentimiento de solidaridad y se acrecentó la combatividad de los trabajadores en general para lograr la gran reinvindicación.

Ante semejante presión, en 1886, el presidente de los Estados Unidos Andrew Johnson promulgó la llamada Ley Ingersoll estableciendo las 8 horas de trabajo diarias. Al poco tiempo, 19 estados de la unión sancionaron leyes que permitían trabajar jornadas máximas de 8 y 10 horas; pero siempre con cláusulas que permitían hacer trabajar a los obreros entre 14 y 18 horas. Las insoportables condiciones de trabajo siguieron siendo casi similares, al igual que las difíciles condiciones de vida que seguían sufriendo los trabajadores.

Las luchas por conseguir la jornada laboral de las 8 horas siguieron hasta que culminaron en la huelga del 1º de mayo de 1886 en los Estados Unidos de Norteamérica, en donde murieron los Mártires de Chicago tras el ajusticiamiento por sus justas y humanas reclamaciones. Precisamente este hecho marca el origen de la celebración internacional en esa fecha, cuando se instituyó en homenaje póstumo a los caídos en la lucha.




Conquista de la Jornada de 8 horas en Perú

En nuestra patria, la conquista de las 8 horas de jornada laboral se logró, recién, después de 33 años de lo ocurrido en Chicago, y fue producto de las luchas internas libradas exitosamente por los trabajadores de nuestro país.

El 4 de enero de 1919 ya se contaban 3 días de huelga de los panaderos quienes reclamaban al Gobierno bajar la jornada laboral imperante de 16 horas. El lunes 13 de enero, los obreros reunidos en la Biblioteca Ricardo Palma del parque de la Exposición dieron vida a la Asamblea de Sociedades Unidas y presentaron una moción: la declaratoria del paro general de 48 horas. La huelga fue impulsada por los gremios clave de ese entonces: panaderos, tejedores, tranvieros, carroceros y herreros con el apoyo de la Federación de Estudiantes del Perú. Entre otras medidas de lucha, los huelguistas impidieron el tráfico en la ciudad capital, los tranvías fueron apedreados y la línea férrea interceptada.

El 15 de enero, los representantes del Comité de Reclamaciones de los sindicatos fueron recibidos en el Ministerio de Fomento y Obras Públicas por el ministro Manuel Vinelli. El 16 de enero se publicó en El Peruano el histórico decreto de las 8 horas de jornada laboral firmado por el presidente civilista José Pardo.

Primeros 100 años de las ocho horas de jornada en Perú

Esta importante conquista social no fue un milagro ni cayó del cielo, por el contrario, sobrevino como consecuencia de una serie de luchas sacrificadas que realizaron los trabajadores peruanos desde las postrimerías del siglo XIX e inicios del siglo XX. Prácticamente 1919 fue el año culminante. En esa difícil coyuntura, es importante destacar el apoyo decisivo del movimiento estudiantil dirigido por la Federación de Estudiantes del Perú, así como de otros sectores populares identificados con el sector laboral. Un antecedente determinante de este logro también lo fue la conquista de las 8 horas por parte de los trabajadores del muelle Dársena del Callao en el año 1913.






El hondo significado histórico y proyectivo del 1° de mayo

El 1° de mayo se trata, pues, de una heredad histórica mundial y nacional, un hecho popular valioso, memorable y proyectivo, digno de recordar y homenajear, un momento para aquilatar la gran lección que nos dieron los Mártires de Chicago y los líderes laborales que hicieron posible la jormada de 6 horas en nuestro país; una oportunidad de aprendizaje para las nuevas generaciones de peruanos y un ideal que levantar en el futuro como la bandera de lucha en el incesante trajinar por la defensa de los derechos laborales ya conquistados, crear otros nuevos e innovadores y así seguir edificando no sólo el bienestar de los trabajadores, sino también de las familias y de toda la sociedad peruana, una sociedad, por ahora, sumida en la mayor cleptocracia encabezada por sus políticos y funcionarios de más alto nivel en lo que va desde su independencia y vida republicana.

En las circunstancias actuales, la gente está repleta de miedo y desesperanza por la creciente tasa de desempleo -especialmente juvenil y de las mujeres- la violencia social y desaceleración económica nos está conduciendo a la trampa de la pobreza y desigualdad. 

Compatriotas, como certeramente lo anticipó el inmortal bardo peruano César Vallejo: "hay,  hermanos, mucho por hacer".

Referencia

“El Peruano” (2019). Recuperado en https://elperuano.pe/
https://www.facebook.com/historiaestudiantil/posts/794013394011509
https://www.alteapsicologos.com/dia-internacional-del-trabajador-las-8-horas-chicago/





SUCEDIÓ EN EL PERÚ - Jornada de las 8 horas

(4 VÍDEOS SECUENCIALES)


















LA DESNUTRICIÓN EN AMÉRICA LATINA

NOAM CHOMSKY Y LA TORMENTA PERFECTA DE ESTOS TIEMPOS (Conferencia en Uruguay)

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Presentación: Reactivación económica de Áncash en tiempos de pandemia

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